|
Uno de los monumentos más lindos de Sudamérica adorna el centro de la capital de los ecuatorianos.
¡Una luz de
libertad ilumina la
Plaza Grande!
Fue moldeada por el italiano Lorenzo Gudini en Génova
y esculpida en Milán. Su construcción fue ordenada
por el ex presidente Eloy Alfaro y llegó a Quito en 1906.
El Primer Grito de la Independencia, registrado en Quito el 10 de Agosto de 1809, y la liberación del yugo español por parte del libertador Simón Bolívar, inspiró la construcción de uno de los más representativos monumentos levantados en América en honor a la Libertad. Está ubicado en la Plaza Grande, en el centro de la capital, y ahora es admirado por propios y extraños.
EN HONOR A NUESTROS
PATRIOTAS
En 1898, después de haber transcurrido 100 años de nuestra independencia de la corona de España, el presidente Eloy Alfaro emitió un decreto para financiar un monumento que represente nuestra libertad, valentía y espíritu revolucionario.
Así, el 10 de agosto de 1898 Eloy Alfaro colocó la primera piedra en una pileta que funcionaba en el centro de la Plaza Grande en Quito para iniciar el proyecto de construcción de esta obra arquitectónica que recordaba la masacre de nuestros patriotas del 2 de Agosto de 1810, para posteriormente ser elegido símbolo de recordación del Primer Grito de la Independencia del 10 de Agosto de 1809, como reza en su placa dedicatoria que se puede leer hasta nuestros días.
 |
| La estatua llegó a Quito en 1906. |
CONSTRUIDA EN ITALIA
A inicios del siglo XX se contaba con fondos suficientes para seguir con la obra. En 1904, el arquitecto italiano Lorenzo Gudini ofreció sus servicios al presidente ecuatoriano Lizardo García para construir el monumento.
La obra fue moldeada en la ciudad de Génova y esculpida en Milán.
Se le incrustaron finas piedras y mármoles y su traslado desde Italia a Quito coincidió con el retorno al poder de Eloy Alfaro en 1906.
LLENA DE SÍMBOLOS
GLORIOSOS
Todo el proceso de construcción y traslado tomó 18 años. El general Alfaro, como militar glorioso, sabía que este monumento constituía un gran símbolo de libertad, por lo que tomó especial atención a su cuidado.
Este monumento está lleno de figuras que tienen una simbología especial: La hermosa mujer que levanta una antorcha en la cúspide del monumento simboliza la diosa de la mitología griega Liberta, la corona de laureles que lleva en su cabeza es símbolo de gloria y la antorcha que lleva en su mano levantándola hacia el cielo representa la luz del conocimiento.
Abajo encontramos un león herido que simboliza a los españoles derrotados por nuestros héroes en las innumerables batallas para conseguir nuestra libertad.
También encontramos el majestuoso cóndor, con sus alas extendidas, que hace alusión a nuestra valentía por consagrarnos como una República libre e independiente.
El monumento a la libertad permanece tal y como fue construida sin haber sufrido ninguna modificación.
 |
| Placa en memoria de los héroes en la estatua. |
SIEMPRE VIGILANTE
“Luz y libertad que aclara el pensamiento de sus hijos” es lo que representa este monumento que nos recuerda de qué estamos hechos los quiteños y ecuatorianos cuando de defender nuestros derechos y libertades se trata, sin importarnos incluso ofrendar nuestras propias vidas.
Este grandioso monumento a la libertad está ubicado en la Plaza Grande de Quito, frente al Palacio de Gobierno, siempre vigilante y a la espera de una próxima revolución cuando nuestros derechos sean pisoteados.
|