Con nueve heridas, entre puñaladas y cortes en el cuello, encontraron a María Isabel Tabango Guamán, de 68 años, en el conjunto Sierra Hermosa en Llano Grande, noroccidente de Quito.
La mujer, viuda desde hace algunos años, no tuvo hijos y vivía sola en una casita construida en el patio.
Su prima Carmen Andrango la visitaba de vez en cuando. Esa tarde su pariente la invitó a almorzar, pero ella no pudo ir.
Doña María era Testigo de Jehová y concurría a un salón del reino situado cerca de su casa. Vecinos y compañeros aseguraron que doña María era una mujer tranquila.
Cecilia Díaz, familiar de la fallecida, dio a conocer sus sospechas.
El dueño de casa expuso que estaba limpiando sus predios y que cuando se dirigió a la parte trasera, donde vivía María Isabel, encontró la puerta de su casa a medio abrir. Tras golpear varias veces y no tener contestación decidió pasar. Vio la televisión y la cocina prendidas. Luego se topó con el cuerpo ensangrentado de la mujer, tirado en un rincón. De inmediato le informó a su esposa. Además dijo que intentó llamar a la Policía y no tuvo respuesta, por lo que cogió un taxi para pedir ayuda a los oficiales del UPC de Carapungo.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Expreso.ec se reserva el derecho de editar o no publicar aquellas opiniones que no cumplan con un uso apropiado del lenguaje.
Todos los derechos reservados © 2012 .
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.