Guayaquil, sáb 04/sep/10

El cantante mexicano causó sensación en Guayaquil

Un hombre le robó un beso, Cristian arrasó con “todos”.

En pleno concierto, un caballero se subió a la tarima y le dio un beso. Al final, Castro se marchó con una fanática.

Redacción Extra

  • Calificación:

Foto: Kelly Campoverde / Extra

Foto: Kelly Campoverde / Extra

Castro junto a Serrano, Marián Sabaté y otra admiradora.

Foto: Kelly Campoverde / Extra

“Gigi”, bailarina de Wilson Dance, se salió con la suya. Se sacó los zapatos y también se subió a la tarima.

Foto: Kelly Campoverde / Extra

Con celulares y cámaras las fans captaron todo el show.

Kelly Campoverde, Guayaquil

Dante y el grupo ecuatoriano Brec fueron los teloneros del concierto de Cristian Castro, quien se presentó el jueves cerca de las 22:00, en el centro de convenciones Simón Bolívar, de Guayaquil. El lugar lució lleno. El mexicano fue todo un espectáculo y junto a su banda brindó dos horas de show. Temas como Lloran las rosas, Yo quería, Ángel, Lo que no fue no será (en honor a José José), Por amarte así, No hace falta, Es mejor así (la canción más coreada de la noche), y hasta una ranchera dedicada a la Miss Universo, Jimena Navarrete, fueron parte de su repertorio.

El artista, quien recibió como obsequio por parte de sus admiradoras una camiseta de la selección del Ecuador y una rosa, en agradecimiento a las muestras de cariño no sólo bailó en el escenario con las señoras y señoritas (alrededor de una decena) que se subieron a la tarima, sino que también las abrazó, besó y les dio el micrófono para que cantaran parte de sus temas.

 

Miedo al ridículo:

Marián Sabaté y Rocío Serrano fueron las presentadoras del concierto. Se esperaba que ellas le den la bienvenida a Castro, pero no fue así y sólo anunciaron a Dante (primo de Daniel Betancourt). Al parecer, Marián le tuvo miedo al público. “Oye, un zapatazo sí duele. Ellos en este momento no quieren a Marián, quieren a Cristian Castro. No voy a pasar vergüenza”, le comentó Sabaté a Rocío, para convencerla de no subir a la tarima y lo logró.

 

Desorden

No es la primera vez que en el centro de convenciones sólo los que pagan más (esta vez $110) o entran por “palanca” a Box (la mejor localidad) pueden disfrutar completamente del show. Los que estaban en primera fila se subieron a las sillas y no dejaron ver quiénes estaban ubicados atrás. “Pagué $55 para sólo escucharlo y verlo por pantalla. Para eso me hubiera comprado el dvd”, dijo indignada una señora.

Mientras que “Gigi”, bailarina de Wilson Dance, quien estaba en Box, como muchas otras chicas, evadió la seguridad y se subió al escenario para abrazar al cantante mexicano. “Fue lo máximo. Aunque me invitaron, hasta hubiera pagado más por venir”, señaló la bailarina.

Sorpresas:

  1. Cristian Castro cantó uno de los éxitos de Julio Jaramillo, Ódiame, a dúo con Dante. Nuestro artista interpretó este tema mejor que el propio Cristian. El mexicano pidió un aplauso para el ecuatoriano y el público se lo hizo escuchar.
  2. Varias veces el hijo de Verónica Castro se acercó mucho a los parlantes, provocando así “feedback” (problemas de audio).
  3. Cristian terminó el concierto con la canción Azul, la misma que cantó a dúo con un niño de aproximadamente 7 años. Al finalizar su show, el azteca se sacó algunas prendas de vestir. El fajín lo lanzó al público.
  4. Ni los hombres se resistieron al encanto del mexicano. Un caballero se subió a las tablas y le dio un beso en la mejilla al artista, quien se sorprendió, pero siguió con el show.
  5. En el mismo vehículo que Cristian Castro subió para marcharse del Centro de Convenciones, también entró una joven fanática que estuvo en el escenario y a la que el artista llamó “bonita”. ¿Destino ? incierto...

 

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