Grace Flores
El coronel Édison Tobar, director de la Jefatura Antinarcóticos de Pichincha, presentó en rueda de prensa a tres personas que fueron capturadas por estar vinculadas con el tráfico de alcaloides. En cada caso se señalaron las diferentes modalidades que los infractores ingenian para transportar distintas sustancias.
EL NERVIOSISMO LO DELATÓ
Llegó aproximadamente a las 17:00 al aeropuerto Mariscal Sucre y, desde que ingresó, agentes Antinarcóticos notaron que José Díaz Balboa, de 72 años, de nacionalidad española, tenía una actitud sospechosa, pues estaba impaciente y nervioso.
Minutos después, los uniformados se acercaron al anciano y realizaron una inspección de rutina, constatando que en el equipaje del hombre había algo escondido.
Díaz tenía una maleta negra en la que se descubrió un doble fondo que contenía una sustancia húmeda, tipo caucho, de color negro, que después de las pruebas respectivas se supo que era cocaína.
En total son más de cuatro kilos que el detenido intentaba llevarse a su país de origen.
En este caso, el coronel manifestó que las redes de narcotráfico reclutan a personas vulnerables para cometer este tipo de hechos ilícitos.
DROGA EN UNA LICRA
Otro caso que se presentó fue el hallazgo de cuatro kilos de cocaína escondidos en el interior de una licra, color crema, la cual contenía un total de dieciséis paquetes del alcaloide cubiertos con cinta adhesiva, prenda que vestía el ecuatoriano Oswaldo Jordán Bohórquez, quien escondía el cargamento debajo de sus pantalones.
Los uniformados se percataron del delito después de un control de rutina en el aeropuerto Mariscal Sucre, donde luego que el detenido pasara varios filtros de migración y de seguridad se verificó que algo sospechoso transportaba, por lo que solicitaron a Jordán ingresar a la sala de rayos X para realizar una placa, donde se develó la presencia de la droga.
Lo que más sorprende a la Policía sobre este caso es el “descaro de los narcotraficantes” al pretender pasar droga de una manera tan evidente, pues “el alcaloide fue detectado en la entrada del aeropuerto mediante la prueba de rayos X que se realiza a los viajantes”, señaló Tobar.
Por su parte, el detenido expresó que regresó al país hace pocos meses, pues es un migrante más en España y cuando pensaba retornar a Barcelona lo amenazaron constantemente con causar daño a su familia si no transportaba la mercadería.
INGENIOSO ENVÍO
Nadie se explica cómo camuflaron la cocaína, pero lo cierto es que se encontraron más de dos kilos del alcaloide, en medio de los tejidos de mimbre de una caja elaborada con este material, que el ecuatoriano Joel Salazar Herrera, de 41 años, pretendía enviar a la ciudad de Valencia (España) a través de una empresa de correos.
El pequeño baúl, que en su estructura contenía la droga, se encontraba dentro de una caja de cartón junto a cucharas de madera y varias artesanías elaboradas también con mimbre, donde se camuflaron más de dos kilos de cocaína en varias envolturas recubiertas en su interior y exterior con plástico adhesivo color café y cinta de embalaje
El detenido será puesto a órdenes de las autoridades competentes para que se proceda con la investigación de esta nueva forma de transportar cocaína.
DETALLES
Oswaldo Pinar Jordán Bohórquez tenía envueltos en su cuerpo 17 paquetes de cocaína.
José Díaz Balboa, de nacionalidad española, tenía cocaína en su equipaje.
Joel Isaías Salazar Herrera tenía piezas de artesanía que en su interior contenían cocaína.
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