Un triple crimen alarmó a los habitantes de la zona rural del cantón Daule, en la provincia del Guayas. Una pareja de humildes agricultores y su hijo menor de edad fueron acribillados cuando se encontraban en un predio agrícola del recinto Guarumal.
Eran aproximadamente las 18:30, cuando Alfredo Ricardo Freire Onofre, de 37 años, y su conviviente María de Lourdes Adrián Torres, de 45, cocinaban debajo de la humilde casa de caña y madera en un fogón junto a sus familiares, cuando sorpresivamente llegaron por el río en una canoa ocho presuntos sicarios vestidos de policías y militares fuertemente armados.
Al verlos, los esposos y sus allegados los esperaron creyendo que se trataba de autoridades, pero en ese instante, los supuestos uniformados les cayeron a plomo sin piedad y compasión alguna.
Los humildes campesinos trataron de escapar por los arrozales, pero Freire Onofre, su esposa y su hijo de 13 años fueron alcanzados por la lluvia de plomo. También resultaron gravemente heridos Rodolfo Chávez Torres, de 30 años, y Adalberto Chávez Adrián, de 29, cuyo pronóstico es reservado.
Una vez conseguido el propósito, los sicarios fugaron del lugar en la canoa. Lo desolado del sitio fue el complemento perfecto para el crimen.
Al escuchar las fuertes detonaciones, los moradores comunicaron la fatal desgracia al Comando de la Policía de Daule, hasta donde llegaron los agentes de la Policía Judicial y el fiscal Martín Almeida Villegas, quienes hicieron el levantamiento de los cadáveres que estaban en medio de los sembríos de arroz.
Las investigaciones apuntan a una posible venganza por problemas de tierras.
Los agentes efectuaron un operativo de inteligencia por diferentes recintos para dar con el paradero de los asesinos, pero ellos lograron huir sin dejar rastro.
En la humilde morada donde residía la pareja quedaron esparcidas las ollas y la cocineta donde preparaban los alimentos, pero la muerte llegó en cuestión de minutos.
Los dauleños acudieron a la casa de la desafortunada familia para consolar a Clarivel Torres, madre de la mujer asesinada, quien confirmó a EXTRA que su hija y su yerno tenían problemas desde hace tres años con unas personas del sector por doce cuadras de tierras que, según ellos, eran los dueños.
“Mi hija denunció el caso en la Fiscalía de Guayaquil. Por dos ocasiones la habían querido matar porque estaban paliando las tierras en Guarumal. Esta vez sí lograron desaparecerla y pedimos a las autoridades que investiguen”, dijo Torres.
Familiares de las víctimas rompieron en llanto en la morgue y no podían creer que sus seres queridos habían sido asesinados a sangre fría.
Ricardo Freire y Margarita Onofre, padres de Alfredo Ricardo, señalaron que su vástago tenía varios años junto a María de Lourdes, pero que no procrearon hijos, ya que la señora tenía cuatro de su primer compromiso. En 1996, durante el período del alcalde de Daule, Santiago López, la bella mujer trabajó varios años en la Municipalidad del cantón como policía municipal y en estos últimos años se había dedicado a la agricultura.
Doris Chávez Adrián, hija de la fallecida, enfatizó que los responsables de la matanza serían miembros de la banda de sicarios “Los Pechiches” que, al parecer, “fueron contratados por quienes tenían problemas personales con mi madre. Ella peleó hasta el último momento por sus derechos”.
En la escena del crimen, los agentes de la PJ encontraron seis vainas percudidas calibre 18, así como también calibre 16. Estas evidencias fueron recogidas por los uniformados y enviadas al Departamento de Criminalística en la ciudad de Guayaquil para sus respectivos análisis.
El capitán Hugo Albán Moreta, jefe de la Policía Judicial de Daule, manifestó que María de Lourdes Adrián registra en el sistema informático integral tres detenciones: en 1997 y 1998 para investigaciones por varios delitos y el 16 de marzo del 2001 por asesinato.
El fiscal Tobías Zambrano Vera dijo que la mujer fallecida tenía varias denuncias desde el 2001 por delitos contra la vida, invasión de predios, robo de arroz y apropiación de tierras.
El forense Washington Palma Manzaba, quien practicó las autopsia de ley, señaló que los fallecidos tenían orificios de entrada y salida y que la mayoría de proyectiles se habían alojado en el cráneo.
Ayer al mediodía fueron retirados los cadáveres de la morgue y su funeral se lleva a cabo en la ciudadela Flor, de Daule, en la avenida principal de dicho cantón y su sepelio será esta tarde en el cementerio general de la localidad.
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