Guayaquil, mar 10/ago/10
Portada ::Especial :: Noticia

Le tocó los senos y las partes íntimas. Ella le cogió la mano pequeña y arrugada.

El “Tin tín” morboseó a una quinceañera

El extraño ser recorre las madrugadas por diversos barrios de Anconcito, donde dicen sentir su presencia. Otros son incrédulos y comentan que deben orar e ir más seguido a la casa de Dios.

  • Calificación:

La joven está temerosa y ora porque no regrese el duende.

El comentario que un ser diabólico acecha a las jovencitas del puerto pesquero de Anconcito,  del cantón Salinas, ha llenado de nerviosismo a los habitantes de este sector que en todas las esquinas hablan del hecho.

Como siempre cuando ocurren estos casos sobrenaturales unos creen lo ocurrido y otros se muestran escépticos, pero los testimonios reveladores de los ciudadanos que habrían tenido algún contacto con la extraña criatura aseguran que ese ser sí existe.

En los barrios Gonzalo Chávez, Manabí y Carmen Buchelli, de Anconcito, donde se asevera que el “Tin tín” ha sido visto; entre esas personas está una adolescente de 15 años, estudiante de un colegio conocido, ella dijo a EXTRA que desde algún tiempo le suceden en la madrugada hechos muy raros.

Le tocó los senos y las partes íntimas
“Todo pasó una noche cuando sentí que alguien me tocaba los senos, primero pensé que era mi hermana, quien duerme en una cama a lado de la mía, pero luego que le reclamé por aquella acción, ella lo negó rotundamente, eso me preocupó y me puse en alerta la noche siguiente para ver lo que ocurría”, comentó.
Tal como se imaginó la joven, aquel ente regresó, pero esta vez no solo a manosear los pechos, si no que avanzó hasta las partes íntimas, fue en ese instante que la chica trató de incorporarse y logró cogerle del brazo. “Su mano era muy pequeña, arrugada, cuando quise retenerlo, una fuerza extraña me tiró al suelo y él se aflojó, luego grité y mi mamá prendió la luz para tratar de ayudarme” dijo la chiquilla.

Elsa S., madre de la muchacha, recuerda el hecho y aseguró que luego de lo sucedido empezaron a orar y sintieron que alguien caminaba en el techo, al otro día comprobaron lo ocurrido al observar que las hojas del techado  estaban hundidas. “Mi hija lloraba mucho y estamos muy asustados, ahora con la ayuda de los hermanos evangélicos oramos y leemos la Biblia, por eso estamos seguras que Dios nos protegerá” señaló la mujer.

La chica ahora cambió de religión, de católica a  evangélica para protegerse que el extraño ser la visite.

Otro caso
Otro caso es el de Ricardo Calderón, de 52 años, morador del barrio Manabí, quien dice que por las calles de su barrio en horas de la noche merodea un ser endemoniado.  “Los perros ladran mucho de noche y quienes se levantan a ver qué pasa dicen que han visto a un diminuto hombre, con sombrero grande y las piernas hacia atrás,  aún no lo he podido ver, pero varias personas cuentan de este caso” indicó el hombre.

Brígida Rodríguez dice que este ser diabólico también ha sido visto por los exteriores del cementerio. “Quienes vivimos cerca al camposanto estamos muy asustados con lo que sucede porque varias personas afirman haber observado al Tin tín. Hace varios años  ocurrió algo similar y la gente que comentó del hecho en poco tiempo falleció” expresó.

 

Otros no creen

Pero también existen criterios de ciudadanos que no dan crédito a lo sucedido. Perseo Suárez, miembro de una cooperativa de transporte, dice que aquello no es verdad “son comentarios de la gente, eso no existe, deben rezar y pedir a Dios que les perdone sus pecados” manifestó.
Miguel Rosales es otro de los incrédulos “el Tin tín no existe, es algo irreal, más bien quienes dicen que lo han visto deben confesarse con el párroco y asistir a misa porque muy pocos van a la iglesia”.

COMENTAR:

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Expreso.ec se reserva el derecho de editar o no publicar aquellas opiniones que no cumplan con un uso apropiado del lenguaje.

Comentario: (256 caracteres máximo)

 

Todos los derechos reservados © 2012 .
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.